Triunfo de la Revolución Cubana

El 1 de enero se conmemora el aniversario del triunfo de la Revolución Cubana que logró el derrocamiento de la tiranía de Fulgencio Batista por el Movimiento 26 de Julio y el establecimiento de un gobierno revolucionario encabezado por Fidel Castro. La revolución se inicia con el asalto del Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 y finalizó el 1 de enero de 1959, cuando Batista huye del país, y las ciudades de Santa Clara y Santiago de Cuba fueron tomadas por columnas rebeldes, lideradas por el Che Guevara y Fidel Castro, respectivamente.

Desde que se independizara de España, la vida política de Cuba había estado condicionada por la relación que mantenía con Estados Unidos. Hasta 1933, en la constitución cubana existía una cláusula, conocida como la “Enmienda Platt”, que permitía la intervención norteamericana en la isla, “para proteger la vida, la libertad y los bienes” de los ciudadanos de ese país residentes en Cuba.

En 1923, el canario José Miguel Pérez funda en La Habana la Agrupación Comunista de La Habana, el 18 de marzo de 1923, en la que fue elegido vicesecretario. En agosto de 1925 se celebra en la capital cubana el Primer Congreso del Partido Comunista Cubano, en el que José Miguel Pérez es elegido Secretario General. La policía política del dictador Machado le detuvo el 31 de agosto, siendo posteriormente deportado.

Hacia 1952, las empresas norteamericanas controlaban el 47,4% de la producción azucarera, el 90% de la producción de electricidad y de las redes telefónicas, el 70% de las refinerías de petróleo, el 100% de la producción de níquel y el 25% de las casas comerciales, los hoteles y la industria de productos alimenticios.

Desde que comenzó la revolución, Cuba fue hostigada por Estados Unidos. En 1960, el gobierno norteamericano dejó de comprar azúcar. Esto condujo a un acercamiento de los cubanos con la U.R.S.S., que se comprometió a comprar medio millón de toneladas anuales de azúcar durante cuatro años. Estados Unidos decidió entonces no enviar más petróleo a Cuba, que comenzó a proveerse de la U.R.S.S.

Las compañías norteamericanas en la isla se negaron a trabajar y el gobierno respondió expropiando y nacionalizando todas las empresas petroleras de ese origen y, luego, las compañías de electricidad y teléfonos.

La economía de Cuba dependía de las exportaciones de azúcar, cuya producción y comercialización estaba controlada por compañías extranjeras. Once empresas estadounidenses controlaban casi 1.200.000 hectáreas, que representaban el 47,4% de las tierras dedicadas al cultivo de caña de azúcar.

Como en otros países de América Latina, existían, además, grandes latifundios. Según un censo de 1945, 4.000 personas eran dueñas de más de la mitad del territorio.

A partir de 1944, por primera vez la mayoría de la población pudo participar en elecciones. Sin embargo, los gobiernos electos continuaron dominados por Estados Unidos.

En los primeros años de la década de 1950 se incrementaron las acusaciones de corrupción y, ante las movilizaciones de protesta, un sector del ejército apoyado por compañías norteamericanas y empresarios cubanos, dio un golpe de Estado. El nuevo dictador fue Fulgencio Batista.

La dictadura sólo se sostuvo mediante una violenta represión. En poco tiempo, comenzó la resistencia, que unía en sus reclamos la lucha contra las injusticias y desigualdades del orden social con los planteos de independencia económica y autonomía y, por lo tanto, contrarios a la injerencia de Estados Unidos en el país y en la región.

En la universidad se colgaron banderas negras como señal de luto por la “muerte de la democracia” y se conformaron las primeras organizaciones de oposición. Los estudiantes reclamaban el retorno a las formas democráticas de gobierno, y propiciaban, para ello, como método de lucha válido, incluso la violencia acompañando las protestas masivas de la oblación.

Como parte de las acciones rebeldes, el 26 de julio de 1953, un centenar de jóvenes pertenecientes a los sectores medios y obreros, l¡derados por Fidel Castro, intentaron tomar el cuartel de Moncada, la segunda base militar de¡ país. Buscaban con esta acción dar comienzo a un proceso que llevara al derrocamiento de¡ dictador.

El asalto fracasó, pero permitió al grupo revolucionario hacer un llamamiento a la insurrección y a la unión de¡ “pueblo” cubano: obreros rurales e industriales, pequeños agricultores, maestros, comerciantes, profesionales, desocupados, en definitiva, todos los sectores excluidos de la sociedad.

Ante el tribunal, Fidel pronuncia su alegato de autodefensa La Historia me Absolverá, donde plantea el Programa del Moncada, integrado por las medidas sociales y económicas que hubieran tomado los revolucionarios de haber tenido éxito en ese momento. En este alegato se convierte Fidel de acusado a acusador, echándole en cara al gobierno todos los asesinatos que por tantos años han existido en la Isla, por todas las malas situaciones de la vivienda cubana, de la salud y educación.

Tras 22 meses de prisión en la Isla de Pinos, Fidel y sus compañeros son amnistiados por el régimen Batistiano, merced a la presión popular. Al comprobar la imposibilidad de la lucha política pacífica, Fidel se dirige a México, desde donde también visita Estados Unidos, organizando una expedición para trasladarse a Cuba y comenzar una lucha armada. Así se organiza la expedición del yate Granma tras un detallado plan anterior de travesía, a la que suman entre otros, Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos. Ya antes de partir de Cuba se había creado, formalmente, el Movimiento 26 de Julio (M-26).

En el exilio, este movimiento firma pactos con otras fuerzas que propugnan la lucha armada como única vía para derrocar al dictador: El Directorio Revolucionario, liderado por José Antonio Echevarría, y compuesto por jóvenes estudiantes de la Universidad de La Habana, y grupos del oriente liderados por Frank País. La travesía se hizo en duras condiciones, la capacidad del barco era para no más que 20 personas y sin embargo iban en él 82 cuerpos mareados.

El 2 de diciembre de 1956 desembarca el Granma en las costas orientales de Cuba, aunque con retraso, lo cual provoca que el alzamiento coordinado con Frank País en Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956, no cumpla totalmente sus objetivos de distraer a las tropas de Batista para el desembarco del navío.

Perseguidos los expedicionarios, sufren una derrota inicial en Alegría de Pío que causa la dispersión de los 82 combatientes, de los que sólo llegan a la cordillera de la Sierra Maestra unos veinte. Sin embargo, en enero de 1957 la guerrilla realiza su primeras acciones (el combate de La Plata) con pleno éxito.

Durante todo el año 1957 la guerrilla crece y se fortalece, a pesar de las acciones ofensivas del ejército enemigo, expandiéndose a todo el territorio oriental a través de nuevas columnas guerrilleras y frentes, al mismo tiempo que crece también el combate en las ciudades, llevado a cabo principalmente por los estudiantes. Asimismo se incrementa la represión de la dictadura, que cuenta con el pleno apoyo de Estados Unidos. Destacables en este año son:

· El asalto al Palacio Presidencial, el 13 de marzo, por el Directorio Revolucionario.

· El Combate de El Uvero, 28 de mayo de 1957, que marca la mayoría de edad de la guerrilla.

· La creación de la segunda columna del Ejército Rebelde, la 4, comandada por el Che Guevara.

· La creación del II y III Frentes Orientales “Frank País”, liderado por Raúl Castro y Juan Almeida, respectivamente.

· El asesinato de Frank País, el 30 de julio de 1957.

· El alzamiento del 5 de septiembre, en la base naval de Cienfuegos: marinos y luchadores clandestinos toman la ciudad por varias horas, destruyendo el mito de la unidad monolítica del ejército del régimen y resistiendo hasta que la mayoría cae combatiendo.

En 1958, se convoca a la Huelga General Revolucionaria del 9 de abril, que mal planificada, es sofocada por el gobierno, que, semanas después, convencido de la debilidad de las fuerzas revolucionarias, inicia una ofensiva general en la Sierra Maestra para destruir a las guerrillas.

La ofensiva es derrotada en batallas como la de El Jigue y Santo Domingo, donde logran cercar, destruir y rendir, a varios batallones del ejército enemigo. Fracasada la ofensiva y con las armas capturadas, se crean varias columnas guerrilleras más, dos de ellas, comandadas por Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara, realizan la invasión al occidente del país. Parten de la Sierra Maestra en Agosto del 1958, y llegan al centro de la isla en Octubre, habiendo atravesado más de 400 kilómetros.

Una vez en el centro de la isla, estas columnas, tras reunificar a las fuerzas guerrilleras del Directorio Revolucionario y el Partido Socialista Popular, comienzan una campaña donde toman todos los poblados, destruyendo importantes fuerzas enemigas. En el oriente, entretanto, las fuerzas rebeldes cercan las principales ciudades.

Para fines de diciembre de 1958, la moral combativa del ejército del gobierno es muy baja. La Embajada de EEUU comienza a buscar vías para evitar el triunfo rebelde. Aunque se realizan elecciones en noviembre de 1958, los revolucionarios no reconocen sus resultados.

El 31 de diciembre, cuando las tropas del Che Guevara prácticamente ya han tomado la ciudad de Santa Clara, llave del centro de la Isla, y las tropas de Fidel y Raúl se preparan para tomar la Ciudad de Santiago de Cuba, Batista huye hacia Santo Domingo con un numeroso séquito de seguidores.

La Embajada de EEUU, presintiendo que la revolución hará inviable la salida democrática burguesa, trata de organizar una junta militar, maniobra denunciada por Fidel Castro que llama a la huelga general y ordena a sus comandantes Che Guevara y Camilo Cienfuegos avanzar hacia La Habana y tomar las instalaciones militares de la capital, hecho que se produce el 2 de enero de 1959. A partir de entonces, históricamente, se toma como fecha del triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959.

Una vez en el poder, se adoptaron un conjunto de medidas que modificaron de raíz el orden social en Cuba. El ejército de la dictadura fue reemplazado por el “ejército rebelde”, los cargos de gobierno fueron asumidos por los jefes revolucionarios y, a partir de allí, se inició la tarea de transformar a la sociedad cubana.

Para modificar las enormes desigualdades económicas que caracterizaban a la sociedad cubana, el gobierno revolucionario comenzó a aplicar la Reforma Agraria. Una primera ley de 1959 estableció que serían expropiadas todas aquellas tierras que excedieran las 400 hectáreas, respetando la propiedad de pequeños y medianos productores.

En 1963 otra ley decidió la expropiación de todas las parcelas mayores de 63 hectáreas. La mayor parte de las tierras fueron distribuidas entre los campesinos que carecían de éstas y el resto pasó a formar parte de las haciendas estatales, que dieron trabajo a los desocupados de las zonas rurales.

La política económica llevada adelante por el gobierno revolucionario afectó, desde un primer momento, los intereses de Estados Unidos en Cuba.

En 1961, tras el fracasado intento de bahía Cochinos, protagonizado por desertores entrenados, armados y financiados por la CIA, Cuba rompió relaciones con Washington y proclamó el carácter socialista de la Revolución. A partir de entonces, Cuba estrechó sus lazos comerciales con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y el resto de los paises socialistas.

Frente a esta decisión, Estados Unidos presionó a los demás países de América Latina y logró que expulsaran a Cuba de la Organización de Estados Americanos y rompieran relaciones con su gobierno. Sólo México mantuvo entonces sus relaciones diplomáticas con Cuba.

Los cambios en la economía fueron acompañados por otras reformas de carácter socialista. El gobierno revolucionario estableció dos áreas de prioridad: la educación y la salud. Se iniciaron campañas masivas de alfabetización, se crearon nuevas escuelas y universidades, creciendo notablemente el número de alumnos y maestros.

En cuanto a la salud, se implementó una red sanitaria para garantizar en forma gratuita la asistencia a toda la población, se crearon nuevos hospitales y clínicas, así como también, institutos de investigaciones médicas.

Una nueva ley de alquileres redujo su valor en un 50%. Además, se otorgaron créditos a largo plazo para que los inquilinos pudieran comprar sus casas. Se estableció la gratuidad de todos los servicios (agua, luz, gas, teléfonos, etc.) y el establecimiento de una ración de alimentos y vestimenta para cada uno de los cubanos. También se redujeron las diferencias salariales.

La adopción de todas estas medidas, que eliminaban el sistema capitalista en Cuba, sus buenas relaciones diplomáticas y comerciales con los demás países socialistas y el apoyo brindado a las luchas sociales en diversos sitios de¡ planeta, llevaron a que Estados Unidos buscara por todos los medios aislar a Cuba de los demás países latinoamericanos y ahogarla mediante un bloqueo económico y marítimo que afecta al pueblo cubano desde hace décadas.







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